jueves, 9 de mayo de 2013

Bica mantecada

Tranquilos, hoy no tengo sobredosis de café.
Hace ya mucho tiempo, allá por los inicios de mi blog, en 2008, publiqué la receta del bizcocho que más se prepara en mi casa, la bica de mantequilla. Creo que, de toda la repostería que he aprendido a preparar en mis taitantas primaveras esta es mi receta favorita. Los ingredientes son fáciles de encontrar, es muy sencilla de preparar, está increíblemente buena y se conserva maravillosamente bien durante varios días. Por cierto que le debo a esa receta unas fotos decentes, es uno de mis pendientes.
Pero he de confesaros que esa versión de mantequilla nada tiene que ver con la bica mantecada original. La que se prepara en la zona de Trives/Castro Caldelas.
No, la bica mantecada, como su nombre indica, está hecha con manteca de vaca cocida y masa de pan. Es decir, para su elaboración se usa una masa de arranque o masa madre similar a la que necesitamos para preprar ciertas variedades de pan o bollería.
Lo que resulta de esta receta es un bollo a medio camino entre bizcocho y pan, mucho menos aireado que un bizcocho, pero más jugoso que el pan.
A mi personalmente es un postre que me traslada a mi infancia, cuando iba a pasar fines de semana de invierno o parte de mis vacaciones de verano a Cabeza de Manzaneda, en la provincia de Ourense. Siempre que ibamos (mis padres, mis hermanas y yo) parábamos antes a comprar una bica a la que luego le dabamos paso rápido en los desayunos. Para mi su olor y sabor son especiales, porque implicaban que estaba a punto de pasar el día corriendo por los cortafuegos de la montaña, recogiendo arándanos, piedras, construyendo cabañas, esquiando.... Creo que puedo afirmar que, desayunar bica, quería decir que ese día iba a ser la niña más feliz del mundo.
Entenderéis que, por todo ello, era una receta a la que le tenía muchas ganas, y mi amigo Juan Carlos, de Gastronomía en Verso, me brindó una oportunidad inmejorable al publicar la receta de Conchita, una amiga de la familia, hace unas semanas.
La marqué como "de este finde no pasa" y hoy os traigo el resultado.
Por cierto comentaros que la manteca de vaca cocida para los gallegos es algo relativamente simple de conseguir. La venden en casi todos los supermercados, de hecho yo la compré en el Froiz en la sección donde tienen las salchichas (cocidas y frescas) y demás cosas varias, ya envasada y pesada.
Para los del resto de España puede que sea algo más complicada de conseguir, pero preguntad en la charcutería de vuestro supermercado habitual, porque igual os la pueden conseguir.
Si lo véis complicado podéis sustituír la manteca de vaca por mantequilla clarificada. Yo no lo he probado nunca pero dicen que se parece ligeramente. Os dejo la receta de Su, de Webos Fritos, sobre cómo clarificar mantequilla.
Bueno y ahora, ¿os apetece un viaje en mi máquina del tiempo particular?

martes, 30 de abril de 2013

Almendrados de Allariz

Hoy me tomé un café a media mañana. Os parecerá un dato irrelevante, pero para los que me tienen que soportar a diario no lo es. El café es a mi lo que el agua a los gremlins. Me explico: mi café de desayuno: Ok (siempre que me lo prepare yo y controle que no esté muy cargado), a partir de ahí, si alguien tiene pensado darme un café debería ver el letrero imaginario que cuelga de mi cuello y que dice "Handle with care".
La camarera del curro no lo vio esta mañana..... y estoy en modo gremlin malvado ON.
Pero no os creáis, me viene de familia. A mi madre le pasa lo mismo y ella lo heredó de mi abuela. Bueno en realidad no sé si a mi abuela en sus tiempos mozos le pasaba, pero en sus tiempos de "abuela" no veas que peleas. Le encantaba, y era bastante incompatible con su medicación, así que cuando pedía una café le ponían un colaqui flojito, y a ella, que decía que no era dulceira (jaja) le privaba igual y se lo tomaba.
Así mis tías idearon un código secreto para ofrecerse cafés entre ellas y que mi abuela no se apuntase al bombardeo. Dicho código consistía en separar las frases en sílabas y añadir "RE" delante de cada una de ellas. Os explico:
Basado en hechos reales: En la salita de mi casa de A Pontenova, en el sofá están: mi tía Susi, mi tía Conchi y la abuela Jesusa.
"- Tía Susi (a mi tía Conchi): nena, requi, ree, reres, reun, reca, refe? (traducción:qui-e-res-un-ca-fe),
- tía Conchi (responde): que dices??
- tía Susi: que si requi, ree, reres, reun, reca, refe?
- tía Conchi: que que dices???
- abuela Jesusa: dice que si quieres un café........"
Como sospecháis, la abuela Jesusa se ganó otro colaqui por avispada..... Una pena que no supiesen de ella los paises aliados en la segunda guerra mundial......
En fin, que como diría el abuelo Manuel (el marido de la espía en potencia) "El que a los suyos parece, honra merece".
Y después de todo este rollo (en cuanto acabe el post escribiré 50 veces en una libreta "No volveré a redactar un post cuando tenga sobredosis de café") os explico el porqué de esta receta.
Los que me seguis por mi página de facebook o mi twitter sabréis que hace algo más de un mes estuve un fin de semana en Allariz en lo que supuso el pistoletazo de salida para el Tapas&blogs Galicia. Fue un fin de semana increíble, para los que tengáis algo de curiosidad en saber qué hicimos podéis ver el album de fotos pinchando aquí.
La verdad es que, tanto el concello de Allariz, como turismo de Allariz y todas las empresas que colaboraron se esmeraron un montón y todo el grupo pasamos un fin de semana memorable.
Entre otras cosas visitamos el centro de explotación de "O Rexo" donde pudimos conocer de primera mano la elaboración de su queso con leche cruda de oveja.
Visitamos el mercado de la reserva de la Biosfera, que se celebra en Allariz todos los sábados y en el que podéis encontrar productos ecológicos de primerísima calidad.
Nos presentaron a las vacas de raza Limiá y pudimos conocer la explotación ganadera de Ecoleia, donde producen leche fresca de vaca totalmente ecológica.
Y por supuesto todas las confiterías de Allariz tenían sus famosos almendrados en los escaparates. Como no podía ser menos, y dada la aficción que hay en mi casa a los postres de almendra (bueno vale sí, a los postres en general), compré varios paquetes para repartir. Gustaron mucho, y yo, que ya tenía pendiente probar una receta casera de almendrados me quedé con la mosca detrás de la oreja.
La ocasión me la brindó mi compañeira Loly Llano, del blog O Garfelo, que unos días después de haber estado en Allariz publicó esta receta de almendrados que pasó a pendientes "ipso facto".
Este mismo fin de semana, ayudando a mi madre en la cocina, vi una taza con claras, y pregunté: y esto?? Y me dice mi madre "me sobraron de hacer un postre"... como comprenderéis me las agencié con buenísimas intenciones......
Si queréis saber lo que hice a continuación, ya sabéis, seguid leyendo (madre mía que acelere.....).

miércoles, 24 de abril de 2013

Hamburguesa de cerdo y paté de pato con queso brie.

Hace ya un tiempo que mi hermana cogió una noche, sin muchas ganas de cocinar, unas hamburguesas en algún sitio. Cuando llegó a casa le dijo a mi sobrino el mayor: "Anda Lucas, siéntate a comer tu hamburguesa". Mi sobrino, que es de muy mal comer (es irónico) se la comió y cuando terminó le dijo a mi hermana: "mamá, quiero otra camburguesa".
Desde aquella de vez en cuando se acuerda y pregunta: "mamá, ¿cuando comemos otra vez camburguesas?".
Y es que mirad que se están poniendo de moda las camburguesas .... sobre todo en su versión mini (no sé si será por aquello de la crisis o que), pero se están convirtiendo en el gintonic del aperitivismo.
Pero tengo que decir que me parece una muy buena moda, porque en primer lugar, un bocado que muchas veces asociabamos a "comida basura" es de todo menos eso, porque son muy sencillas de hacer, porque las puedes hacer en infinidad de tamaños, colores, acompañamientos.... son modulables y personalizables (yo quiero dos, yo la quiero sin cebolla, yo sin queso, etc).
He de confesaros que yo en un principio pensaba hacerlas de carne de buey, pero me falló la carnicería a la que fui y cambié radicalmente de chip-i (jejeje broma privada) y me pareció que combinar la carne de cerdo con un paté podía ser interesante. Decidí completar con un queso brie (suave, por aquello de no restar protagonismo a las camburguesas) y cebolla frita crujiente (la venden ya en botes).
El resultado fue, además de original, muy bueno. Si con la foto no os convencéis, preparadlas vosotros mismos ;)
Os dejo con la receta.

miércoles, 17 de abril de 2013

Risotto de puerros y gambas

Ir a un taller de risotto tiene muchas ventajas, la primera: que ya sé escribir "Risotto". No veáis que problemas me dio, rissotto, rissoto,.... casi tantos como pillar lo del fuera de juego del "furgol".Y es que el futbol, ese deporte tan sencillo que consiste en llevar una bola de un lado a otro del campo, ¿qué necesidad tenían de complicarlo con chorradas? Me acuerdo de un día en el estadio con un buen amigo y su abuela. En un momento de cabreo la abuela grita: "pero sube hombre sube!!!!", a lo que el nieto contesta: "es baja abuela, lo que tiene es que bajar..." y me mira a mi y se sonríe, así en plan "le cuesta pillarlo..." Yo sonrío así de medio lado en plan "claro pobre...." mientras ruego a Dios que no me toque a mi decir si lo que hacen los de mi equipo es subir o bajar.... Os juro que desde el público las dos mitades del campo se veían a la misma altura!!!!
En fin que me pierdo, que yo una vez fui a un taller de risotto con una profe italiana llamada Anna Mayer, de la que ya os hablé en este post de spaguetti al pesto, que por cierto me hizo ganar un premio (ahí queda eso!!). Ya había probado el risotto en alguna ocasión, casi siempre con muy buen resultado (curiosamente el peor risotto de mi vida lo comí en Italia, pero Anna me dijo que la culpa había sido mía, por haber pedido risotto en Sienna, que según parece equivale a pedir paella en Galicia o lacón con grelos en Sevilla), el caso es que nunca me había atrevido con él, y me apunté a este taller de Anna con los ojos cerrados. Me pasó lo mismo que con el de pasta, todo un auténtico éxito.
Así que, decidida a repetir experiencia en casa me animé con uno muy básico fruto de dos ingredientes sencillos que no me costó nada conseguir: puerros y gambas. Os cuento el resultado del experimento:
- Mi madre no lo probó porque estaba mala del estómago. Tendré que repetirlo para ella.
- Mi hermana estaba a dieta y pidió que le pusiese solo una cucharadita. Lo probó y dijo que estaba absolutamente exquisito, y de la que se levantó a llevar al baño a mi sobrino se fue rajando sobre las injusticias de las dietas.
- Mi cuñado, que aseguraba que él solo quería cenar un yogur, tripitió.
- Mi padre, el más sensato de todos, cuando entró en la cocina y me pilló mantecando el risotto desapareció para volver a entrar pertrechado con una botella de un buen vino porque, según él, el tema prometía. Le encantó el arroz aunque según él debería de tener más tropezones. No le sirvió la explicación de que un risotto no debía de estar muy cargado, aún hoy sigue diciendo que tengo que repetirlo con más tropezones. Él solo repitió porque ya de entrada le puse bastante.
- A mi..... teniendo en cuenta que usé agua en vez de caldo y gambas congeladas no tenía demasiadas esperanzas puestas en el plato, y ahora me pregunto: bufff esto con ingredientes frescos y caldo casero tiene que ser de estrella michelín!!!
Que sí, que incluso con agua y gambas congeladas es un plato de "quedar-que-lo-flipas".
Pasen y vean señores... Me lo quitan de las manos!!!