miércoles, 4 de diciembre de 2013

Muffins de chocolate y galletas Príncipe®

No sé si alguna vez os he contado que tengo dos archivos de recetas pendientes. Los llamo "Dolce" y "Salato". Muy gráfico, sí, me gustan los nombres que lo dicen todo, como cuando tuve dos peces y les llamé Peixín y Xoubiña (el gallego de pececito y jurelito).
En fin, que cuando veo alguna receta que me llama la atención la paso al archivo correspondiente y a medida que las voy haciendo, si me gustan van al blog y si no, no.... En cualquier caso las elimino del archivo. Solo están las que todavía no he preparado.
Total, que hace algo más de un mes, la increíble Su, de Webos Fritos, publicó esta receta en su blog. Yo ya ni me molesté en pasarla a "Dolce", la imprimí, me la guardé en el bolso y me juré haré hacerla ese mismo finde.
Claro que ya sabéis que pasa, hoy por ti, mañana por mi, y los días pasaron cagando virutillas y tardé un poco más de lo que me habría gustado en prepararlos.... Pero aquí los tenéis.
He de reconocer, que aunque quería preparárselos al mayor fan que conozco de estas galletas tenía dudas de como iban a quedar. Pero me llevé una pedazo de sorpresa con estos muffins.
Los trocitos de galleta se funden con el resto de la masa, y aunque a la vista se distinguen perfectamente, y cuando saboreas el muffin también, a nivel textura quedan exactamente igual que el resto del bollo. Es decir, pierden su textura crujiente para mimetizarse con su entorno... Es posible que haya que otorgarles el primer premio en materia de Responsabilidad Social Corporativa...
El muffin queda ligero y con un suave sabor a chocolate en el que de vez en cuando notamos los matices de las galletas....
Otro detalle fundamental es que están absolutamente tirados de hacer, así que ya sabéis, no tenéis excusa para no poneros a ello, os aseguro que la receta no os defraudará.
Por cierto, ¿os gustan las cápsulas de los muffins? Las hice yo misma comprando el papel en "En caja y papel" una tienda que tiene unas monadas impresionantes para todos los que os gusten las manualidades relacionadas con el papel... Está en Vigo, en la calle Simón Bolivar número 15.
Nada más, os dejo con la receta. De verdad os digo, están impresionantes.....

jueves, 28 de noviembre de 2013

Mejillones gratinados con puerro y falsa salsa holandesa

A Dios pongo por testigo, que la auténtica salsa holandesa NO se hace como os voy a explicar yo. Partamos de esa base. Sí, he usado los ingredientes en cuestión: yemas, mantequilla, zumo de limón, pimienta blanca y sal, pero los he ligado con batidora y punto.
Los entendidos estaréis poniendo el grito en el cielo, por eso mismo parto de la base de que esta receta NO es la auténtica salsa holandesa, es un parche sencillisimo de hacer, que funcionó y estaba muy bueno.
Para los que tengáis la curiosidad de cómo preparar una auténtica salsa holandesa podéis echarle un ojo a este estupendo post de Directo al paladar.
Una vez dicho esto os contaré una historia divertida: este fue un aperitivo que se le ocurrió a mi hermana M. Mi madre le compró los ingredientes, y cuando ya se acercaba el mediodía y la hora de prepararlos mi hermana y mi cuñado se tuvieron que llevar a mi sobri al médico (nada serio, un susto de niños....). El susto me lo llevé yo cuando le dije: y yo que hago con esto??? Y me dijo literalmente "Derrites la mantequilla en el micro, dejas que temple y luego bates todos los ingredientes con la batidora hasta que ligue como una mayonesa....."
Ale, y ahí te safes.....
Anécdotas al margen, os diré que es un aperitivo muy original para una comida un poco vistosa, veanse las fiestas que se avecinan o cualquier evento con invitados. Podéis dejarlo todo preparado y montar y gratinar en el último momento.
Bueno, y si queréis leer como me fue..... quedaos por aquí ;)

martes, 12 de noviembre de 2013

Salmón en hojaldre con verduras

Hace un tiempo me aficcioné a las Cenas del Mal Tiempo, os explico. Una vez al año nos juntabamos un grupo de compañeros de la universidad a cenar en mi casa, y las dos primeras veces que lo hice coincidió un tiempo de perros. Llovía, tronaba y venteaba como si se fuese a acabar el mundo. No se le llamaba ciclogénesis explosiva porque todavía no había salido el iluminado a acuñar el término, así que nosotros lo llamabamos "un mal tempo do carallo".
El caso es que, como bien dicen los entendidos, hay que convertir nuestras debilidades en fortalezas, así que yo pasé a bautizar las cenas en mi casa como "Las cenas del mal tiempo".
Tanto éxito tuvo la historia que si organizábamos la cena y hacía bueno parecía que aquello no tenía el mismo chiste.....
El caso es que en una de esas cenas del mal tiempo quise ser guay y pasó lo que tenía que pasar: no llegué a chachi. Decidí preparar un risotto que me obligó a estar en la cocina sudando la gota gorda cuando ya habían llegado todos y estaban cotilleando en el salón. Qué mal me sentó no poder estar allí en el frente del primer cotilleo fresco y sabroso. Y de la mala leche (y de que no tenía ni flores de cómo hacer un risotto) aquello no pasó de un arroz sin más.... y el único risotto las risottadas de mis invitados en el salón sin mi.....
Así que me hice dos promesas: en una comida/cena que no sea de familia o amigos super íntimos que puedan estar conmigo en la cocina nunca preparar algo que me obligue a estar pegada a las cazuelas a última hora, y nunca preparar un plato nuevo en una cena con invitados (vale esta última promesa la he roto alguna vez sólo para demostrarme que debería seguirla a rajatabla).
El caso es que, como la de hoy, cuando os digo que una receta es para comida/cena con invitados me refiero a que es de esas que se pueden dejar listas ya preparadas o sólo meterlas al horno a última hora sin tener que estar como el correcaminos y sobre todo, que nos permita estar en el meollo de la cuestión ;)
Sé que la vi en internet en distintas versiones, y me decidí por esta que me pareció sencillísima, luego fui al super y compré lo que me dio la gana y salió este plato que de verdad os recomiendo: es muy fácil de hacer y queda vistosísimo, además de sabroso y muy rico. Perfecto para una Cena del Mal Tiempo..... que ya está empezando su temporada o para una de esas cenas navideñas que ya en un pincho están aquí ;)

lunes, 4 de noviembre de 2013

Buñuelos de viento rellenos de trufa

Y aquí llego yo, con retraso, como siempre, con la receta de buñuelos de viento rellenos de trufa que preparé el finde. Es por si alguien no los hizo y se quedó con el mono, vengo yo a calmar al colectivo ;)
La receta es de la grandísima Su, de Webos Fritos, ya os he hablado de ella en muchísimas ocasiones, aunque no necesita presentación; todos conocéis ya su blog y su trayectoria, así como los dos pedazo de libros que ha publicado (la menda los tiene los dos en la estantería).
El caso es que mi tía comentó "Vas a hacer buñuelos de viento? Me apetecían...." y claro, como yo quiero ser la chichi de todo el mundo y mi tía presume de que cocino de maravilla no me pude negar. Y buscando por internet me encontré con la receta de Su y me dije "imposible fallar con esta" y acerté. La masa es muy ligera y delicada (de sabor) y la trufa muy suave, combinan muy bien y no resultan nada pesados. Palabra de cualquier miembro de mi familia que les dieron paso. Fijaos que hasta me sobró una poca de trufa y se dedicaban a coger el buñuelo y petarlo de trufa con la manga.... Sin comentarios ;)
¿No tienes curiosidad por saber como se preparan? Anímate, aunque ya no sea día de todos los santos seguro que tu entorno cercano te lo agradece igual, ya me dirás que te parecieron :)